ACV: Liderar con ciencia, cuidar con impacto.
Especialistas nacionales e internacionales analizaron los avances más recientes en prevención, tratamiento, rehabilitación y políticas públicas para enfrentar una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en Chile.
Más de 350 profesionales fueron parte del cuarto Congreso Chileno de Enfermedades Cerebrovasculares organizado por la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas (ACEVE), que se realizó del 18 al 19 de junio en el Hotel Marriott de Las Condes, en Santiago.
Considerado uno de los principales desafíos de salud del país, el manejo del accidente cerebrovascular (ACV) va más allá del diagnóstico y el tratamiento oportunos. Garantizar una atención integral durante todo el proceso es clave, desde la fase aguda hasta la rehabilitación, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Prevención primaria y secundaria, síntomas invisibles, atención de ACV hiperagudo, procesos clínicos complejos en rehabilitación, políticas públicas y controversias fueron algunos de los módulos que se abordaron.
Durante la jornada del jueves, el doctor Alexis Rojo, neurólogo vascular, profesor de neurología en la Universidad Católica de la Santísima Concepción y jefe del Servicio de Neurología del Hospital Regional de Ñuble, se refirió a las proyecciones y avances en la prevención secundaria del ACV.
Sobre el TRIDENT trial, el especialista asegura que en pacientes con hemorragia intracerebral, el tratamiento con una combinación de tres antihipertensivos (telmisartán, amlodipino e indapamida) de baja dosis en una sola tableta, además de la atención estándar, se asoció a una menor incidencia de ACV recurrente y eventos cardiovasculares (CV) mayores que el placebo.
Mientras que en el OCEANIC-STROKE trial, la adición de asundexian (-) factor XIa al tratamiento antiplaquetario estándar redujo la recurrencia de ACV isquémico en un 26%, la de ACV incapacitante/mortal en un 31% y desplazó la recurrencia hacia ACV más leves. Por su parte, la hemorragia intracraneal sintomática no aumentó.
El médico detalla que se debe considerar implementar nuevas terapias como inclisirán en pacientes con alto riesgo CV y refractarios a terapia oral. Asimismo, se vislumbran prometedoras terapias génicas con tecnología CRISPR.
Por otro lado, la doctora Daiana Dossi, neuróloga vascular y jefa del Servicio de Neurología en FLENI Escobar (Argentina), abordó los escenarios complejos de anticoagulación post ACV.
En ACV isquémico, el inicio temprano de anticoagulantes orales directos (DOAC) —≤4 días— reduce el riesgo de ACV recurrente sin aumentar el riesgo de hemorragia intracraneal.
En ACV hemorrágico, la decisión es individual, evaluando riesgo-beneficio, causa etiológica del sangrado y volumen del mismo. El momento óptimo para reiniciar es aproximadamente 4-8 semanas. En tanto, en válvulas mecánicas y dispositivos de asistencia ventricular son 1-2 semanas.
La instancia reafirmó la importancia de fortalecer la colaboración entre especialistas y avanzar en estrategias que permitan llevar la evidencia científica a la práctica clínica, contribuyendo a una atención más oportuna, integral y centrada en las necesidades de las personas con ACV.