Tirzepatida reduce un 32% el riesgo de MACE en diabetes tipo 2
En entornos reales, con una cohorte de casi 53.000 pacientes, este fármaco demostró disminuciones significativas en infarto de miocardio y mortalidad por todas las causas al año de seguimiento, comparado con sitagliptina.
Como agonista dual de los receptores de GIP y GLP-1, la tirzepatida ejerce un potente efecto metabólico que reduce la glucemia y el peso corporal. Sin embargo, definir el beneficio cardiovascular que aporta al sumarse al tratamiento habitual genera incertidumbre clínica y regulatoria. Esto ocurre porque los principales ensayos recientes están diseñados para demostrar que el fármaco no es inferior a otros tratamientos activos, en lugar de compararlo frente a un placebo para medir su beneficio neto directo.
Estimar la reducción de eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE) en la práctica clínica real al añadir tirzepatida al tratamiento estándar frente a sitagliptina (comparador sin efectos cardiovasculares) fue el objetivo de esta investigación, liderada por Nils Krüger, adscrito al Brigham and Women’s Hospital y a la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, EE. UU.
Se realizó un estudio observacional en condiciones reales utilizando bases de datos de seguros médicos de EE. UU. (mayo de 2022 a mayo de 2025). Para evaluar la tirzepatida, el diseño imitó el del ensayo clínico SURPASS-CVOT, empleando sitagliptina como un equivalente de placebo. Se incluyeron 52.971 participantes de 40 años o más con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida (35.353 iniciaron tirzepatida y 17.618 sitagliptina). Tras la ponderación por puntaje de propensión, se equilibró la cohorte a 7.442 pacientes por grupo, con una mediana de edad de 69,8 años. El seguimiento comenzó al día siguiente del inicio del tratamiento y continuó hasta que se produjo el evento, la baja del plan de salud, la interrupción o el cambio de tratamiento, o un año después.
Al año, tirzepatida redujo significativamente el riesgo de MACE frente a sitagliptina, con tasas ponderadas de 2,9% y 4,4% respectivamente (diferencia de riesgos: -1,4%; IC 95%: -2,1% a -0,7%) y un cociente de riesgos de HR= 0,68 (IC 95%: 0,58 a 0,80). En cuanto a los componentes individuales de MACE, se observó una reducción en infarto de miocardio (HR= 0,67; IC 95%: 0,52 a 0,87), mientras que el accidente cerebrovascular isquémico no mostró diferencias significativas (HR= 0,91; IC 95%: 0,64 a 1,28). Asimismo, con tirzepatida disminuyeron las hospitalizaciones por infecciones (HR= 0,64; IC 95%: 0,55 a 0,75), la mortalidad relacionada con infecciones (HR= 0,40; IC 95%: 0,26 a 0,61) y la mortalidad por todas las causas (HR= 0,55; IC 95%: 0,42 a 0,72).
En conclusión, la iniciación de tirzepatida en la práctica clínica provee un beneficio cardioprotector significativo en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad aterosclerótica previa. La reducción concomitante de eventos infecciosos graves y de la mortalidad general sugiere la participación de mecanismos sistémicos no ateroscleróticos. Clínicamente, estos hallazgos sustentan la reconceptualización de las terapias basadas en incretinas hacia la protección cardiometabólica temprana e integral, facilitando además la toma de decisiones compartidas.
Fuente bibliográfica
Tirzepatide and the risk of atherosclerotic cardiovascular events: population based cohort study
Krüger N, Schneeweiss S & Wang SV
BMJ 2026; 394:e100011