JAMA Clinical Guidelines Synopsis
Guías clínicas para el manejo de la enfermedad de Crohn en adultos
Las últimas directrices destacan la importancia de la calprotectina fecal en el diagnóstico y la necesidad de vigilancia endoscópica para prevenir complicaciones, incluyendo el cáncer colorrectal.
La enfermedad de Crohn es un trastorno inflamatorio crónico del tracto gastrointestinal, específicamente en el íleon terminal y el colon proximal. Los síntomas comunes incluyen dolor abdominal, diarrea y fatiga, además de manifestaciones extraintestinales como pérdida de peso y afectaciones en las articulaciones y la piel.
Este trabajo, conducido por la Dra. Tenzin Choden de la Universidad de Chicago, EE. UU., presenta directrices actualizadas del Colegio Americano de Gastroenterología para el diagnóstico, la monitorización y el manejo médico y quirúrgico de la enfermedad de Crohn en adultos.
Las directrices se desarrollaron mediante revisiones sistemáticas de la literatura, que abarcaban metaanálisis y ensayos clínicos aleatorizados con miles de participantes, abordando tanto el diagnóstico como el tratamiento.
El diagnóstico requiere la presencia de síntomas compatibles, hallazgos endoscópicos y radiológicos, y una inflamación crónica en la biopsia de la mucosa intestinal. Un metaanálisis de 10 estudios de precisión diagnóstica con 2.719 participantes determinó que los niveles elevados de calprotectina fecal, con un umbral de 50-100 μg/g, diferencian la enfermedad inflamatoria intestinal de los trastornos funcionales del colon con una sensibilidad del 88% (IC 95%: 80%-93%) y especificidad del 72% (IC 95%: 59%-82%). Otro metaanálisis con 7.199 pacientes mostró que los pacientes bajo vigilancia endoscópica rutinaria tuvieron una menor tasa de cáncer colorrectal (1,8% frente a 3,2%; OR= 0,58; IC 95%: 0,42-0,80; P<0,001).
El uso de budesonida de liberación ileal controlada (9 mg/d) se recomienda para la remisión sintomática en casos leves a moderados de enfermedad de Crohn ileocecal. No se recomienda mesalamina oral para la inducción o mantenimiento de la remisión. Se destaca la importancia del cribado para tuberculosis y hepatitis B antes de iniciar terapias inmunosupresoras y biológicas. La monitorización cuidadosa y el manejo conjunto con un gastroenterólogo son esenciales debido a la rápida evolución de las opciones terapéuticas y para optimizar los resultados clínicos.
En resumen, el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad de Crohn deben combinar la evaluación de los síntomas con medidas objetivas, como endoscopias e imágenes. Esto facilita la detección temprana de inflamaciones y complicaciones, optimizando así las decisiones terapéuticas.
Fuente bibliográfica
Management of Crohn Disease in Adults
Choden T, Levine E & Davis AM
JAMA 2026; 335(17):1525-1526