Vacunas actualizadas reducen muertes por COVID-19
Las dosis de refuerzo anuales para grupos de riesgo son fundamentales para prevenir hospitalizaciones, cuadros graves y muertes. Estudios de la OMS revelan que el virus podría producir casos más severos que la influenza.
Si bien la COVID-19 dejó de ser una emergencia sanitaria a nivel internacional, sigue siendo un riesgo para la salud pública. Particularmente en la región europea, el virus continúa causando hospitalizaciones y muertes.
Así lo advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha trabajado con los ministerios de salud de países del este de Europa para fortalecer la vigilancia de infecciones respiratorias graves.
Según estudios recientes de la institución, los hospitalizados por este virus presentaron casos de mayor gravedad -necesidad de oxígeno, cuidados intensivos y muerte- que aquellos por influenza entre 2022 y 2024.
"Aunque la COVID-19 ya no causa la propagación masiva que vimos durante la pandemia, sigue provocando un número considerable de hospitalizaciones y muertes. El impacto del virus parece ser tan grave como el de la influenza, e incluso en algunos casos mayor", señala Mark Katz, epidemiólogo de la OMS/Europa.
Para prevenir cuadros graves, una investigación reveló que las vacunas actualizadas tienen alta eficacia. La inmunización fue 72% efectiva para evitar hospitalizaciones y 67% para prevenir casos más complejos.
Otro análisis realizado en seis países determinó que la vacunación redujo en 60% el riesgo de hospitalización. La mayoría de los participantes pertenecía a grupos de riesgo que requerían dosis de refuerzo anuales.
Por ello, la OMS reitera la importancia de la revacunación para adultos mayores, personas con comorbilidades, inmunocomprometidas, mujeres embarazadas y el personal sanitario.