Primera generación de químicos farmacéuticos celebra investidura
Alumnos de tercer año de la Universidad de Los Lagos participaron en una ceremonia que simboliza la transición desde la teoría a la práctica.
El sistema de salud pública actual exige una participación cada vez más activa y transversal de todos sus profesionales para responder a las complejas demandas de la población.
Durante los últimos años, el rol del químico farmacéutico ha experimentado una transformación profunda, consolidándose como un pilar fundamental en la gestión sanitaria y la atención primaria. Su labor ya no se limita a la dispensación, sino que abarca la farmacovigilancia, el seguimiento farmacoterapéutico y la educación constante al paciente.
En este escenario, la rigurosidad y el enfoque de la formación académica en ciencias farmacéuticas se vuelven cruciales para garantizar un ejercicio seguro y eficiente. Las instituciones de educación superior enfrentan el desafío de preparar especialistas capaces de liderar equipos multidisciplinares y resolver problemas complejos en entornos de alta presión. Una educación de calidad en este ámbito asegura que los futuros profesionales dominen tanto la alta especificidad técnica como la sensibilidad social necesaria.
En sintonía con estas necesidades, la carrera de Química y Farmacia de la Universidad de Los Lagos, en Osorno, destaca por un modelo educativo con un sello comunitario e intercultural. El programa fomenta el desarrollo de competencias en producción sustentable, investigación aplicada y gestión de laboratorios con pertinencia territorial, preparando a los alumnos para integrarse con éxito en la realidad sanitaria del sur de Chile.
Los miembros de su primera generación, compuesta por 15 estudiantes, vivieron un emotivo momento. Se trató de la ceremonia de investidura, un hito académico que reafirma el compromiso con la ética y responsabilidad, además de marcar el paso de la teoría a la práctica.
Participaron autoridades universitarias, entre ellas, Claudia Oróstegui, directora de carrera; Felipe Almendras, subdirector del Departamento de Salud; y las académicas Carolina Ogaz y Paola Ojeda.
"El delantal blanco que hoy portan representa mucho más que una vestimenta: es el símbolo del rigor científico, la ética y el compromiso inquebrantable con el bienestar de la sociedad y el desarrollo de la investigación", coincidieron.
El encuentro no solo visibilizó los logros institucionales, sino que proyectó el crecimiento definitivo de este programa formativo.
PhD. Paola Ojeda
QF. Carolina Ogaz
QF. Claudia Oróstegui