Paracetamol requiere uso supervisado
Especialistas advierten que la percepción de seguridad asociada a este medicamento favorece conductas de riesgo impulsadas por redes sociales, con potenciales consecuencias hepáticas graves.
El auge de desafíos virales en redes sociales que incentivan el consumo excesivo de paracetamol entre adolescentes ha encendido las alertas en el ámbito médico. Aunque se trata de uno de los analgésicos y antipiréticos más utilizados en los hogares chilenos, expertos recalcan que su uso indebido puede derivar en intoxicaciones severas e incluso falla hepática aguda.
El doctor Francisco Marino, director médico de Los Carrera Interclínica, sostuvo que la masividad del medicamento contribuye a una falsa sensación de inocuidad. "Es una opción rápida frente a cuadros comunes como el dolor o la fiebre. Es aquel medicamento ‘de confianza’ que se usa sin pensarlo demasiado. Y ahí está justamente el problema", advirtió.
Según explica, el principal riesgo asociado al consumo excesivo es el daño hepático. El hígado metaboliza el fármaco hasta cierto límite y, al superar esa capacidad, se producen metabolitos tóxicos que el organismo no logra neutralizar adecuadamente.
Uno de los aspectos más complejos de estas intoxicaciones es que el deterioro puede desarrollarse inicialmente sin síntomas evidentes. "Cuando aparecen las manifestaciones clínicas, horas o incluso días después, muchas veces ya estamos frente a cuadros graves que requieren hospitalización, uso de antídotos como la N-acetilcisteína e incluso trasplante hepático", señaló el especialista.
Desde la red asistencial Interclínica enfatizaron que el problema no radica en el medicamento en sí, sino en el consumo sin supervisión, especialmente en menores de edad. En ese contexto, el doctor Marino llamó a fortalecer el rol preventivo de padres y cuidadores. "No se trata de prohibir todo, sino de estar presentes, saber qué consumen, qué contenidos ven y qué dinámicas circulan en redes sociales. Es fundamental conversar con claridad y explicar que el cuerpo no es un experimento", indicó.
El especialista concluyó que cuando un fármaco cotidiano se transforma en parte de un "reto viral", deja de percibirse como una herramienta terapéutica y pasa a convertirse en un riesgo sanitario que requiere atención y educación oportuna.
Dr. Francisco Marino