Neuroendoscopio impulsa desarrollo de cirugía pediátrica
Servicio de Neurocirugía del Hospital Regional de Concepción sumó un dispositivo clave para realizar intervenciones mínimamente invasivas de alta precisión.
El Hospital Dr. Guillermo Grant Benavente (HGGB) se convirtió en el primer recinto asistencial de la Región del Biobío en contar con un neuroendoscopio infantil, tras su implementación en el Servicio de Neurocirugía.
"Este dispositivo, de última generación, permite visualizar de mejor manera toda la anatomía de los pacientes. Se trata de instrumentos fundamentales para abordar patologías como hidrocefalias, quistes o la toma de biopsias de tumores muy profundos", comentó el neurocirujano Sebastián Vigueras Álvarez.
El neuroendoscopio es una herramienta indispensable en la neurocirugía pediátrica, ya que transforma procedimientos intracraneales complejos en intervenciones mínimamente invasivas de alta precisión.
Al requerir incisiones milimétricas, reduce drásticamente el trauma quirúrgico, el sangrado transoperatorio y los tiempos de recuperación en pacientes cuyos sistemas fisiológicos son altamente vulnerables. En afecciones críticas y frecuentes en la infancia, como la hidrocefalia obstructiva o los quistes aracnoideos, este dispositivo permite realizar ventriculostomías y fenestraciones navegando directamente por las cavidades cerebrales. Esto evita la necesidad de implantar derivaciones ventriculoperitoneales mecánicas, eliminando de raíz las altas tasas de infección, obstrucción y múltiples cirugías de revisión asociadas históricamente a las válvulas tradicionales.
Además de mitigar los riesgos físicos inmediatos, el abordaje neuroendoscópico preserva de forma óptima el neurodesarrollo a largo plazo del paciente infantil. Al evitar las grandes craneotomías y la retracción del parénquima cerebral sano, se minimiza el riesgo de secuelas cognitivas, motoras y conductuales en un cerebro que aún está en plena formación y consolidación de redes neuronales.
Para el Servicio de Neurocirugía del HGGB, esta tecnología no solo optimiza el pronóstico funcional y la calidad de vida futura del niño, sino que también redefine los estándares de seguridad clínica al ofrecer una visualización HD directa y detallada de las estructuras neurovasculares profundas.