La lactancia materna como política de salud
El XIII Congreso Español de Lactancia Materna reunió en Sevilla los avances más recientes en el área: desde marcadores de cáncer en leche materna hasta neuroimágenes del cerebro puerperal.
Las oportunidades de actualización profunda en lactancia son escasas en Chile. Eso llevó a Pamela Machuca, matrona IBCLC certificada e integrante del centro médico Sergine en Arica, a viajar hasta Sevilla para el congreso trienal de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), una jornada de referencia mundial en la materia.
"Ciencia ficción" fue el término utilizado para describir lo que vio. El congreso presentó investigaciones en curso que buscan detectar marcadores de cáncer mamario mediante el análisis de la leche materna, y por primera vez se mostraron resonancias magnéticas comparativas del cerebro femenino en distintas etapas del puerperio, tanto en mujeres que amamantan como en quienes no lo hacen.
Más allá de los beneficios conocidos para el lactante —protección inmunológica, menor incidencia de otitis y gastroenteritis, reducción del riesgo de obesidad y diabetes—, la matrona subraya efectos que rara vez se discuten en la consulta. Entre ellos, el impacto sobre el desarrollo del lenguaje: la succión directa al pecho estimula la musculatura orofacial de un modo que la mamadera no replica. "En la medida en que aumentaron las madres que optaron por mamadera, aumentaron las escuelas de lenguaje. Es algo directamente proporcional que no estamos mirando", advierte. A nivel materno, menciona la reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario, además de beneficios metabólicos y de recuperación posparto.
Junto a barreras estructurales frecuentes —como un postnatal que no se alinea con la duración real de la lactancia—, la matrona identifica una tendencia emergente: el destete anticipado por agotamiento y deterioro de la salud mental materna. "La lactancia deja de ser algo agradable y se vuelve un sacrificio", detalla. Incluso, muchas mujeres abandonan antes de regresar a trabajar.
El aprendizaje más concreto que trajo del congreso fue la experiencia de una facultad de medicina que incorporó capacitación obligatoria dentro de su malla curricular. El resultado: profesionales que egresan con herramientas básicas para no interrumpir una lactancia innecesariamente. Esa es, para ella, la reforma más urgente. "Me encuentro todas las semanas con una mamá que fue a urgencias y le dijeron que tenía que cortar la leche”, relata. Cualquier especialista puede atender a una mujer que amamanta, por lo que el conocimiento básico puede marcar la diferencia.
El congreso IHAN la dejó con nuevas herramientas y con una convicción renovada: incorporar la lactancia materna como contenido obligatorio en la formación de los profesionales de la salud es una de las intervenciones más costo-efectivas que el sistema podría adoptar. No como un gesto simbólico, sino como una política de largo plazo. "Si partimos desde esa base, no vamos a ser hormiguitas. Vamos a ser un montón trabajando en conjunto", concluye.