Hospital de Santa Cruz fortalece su capacidad diagnóstica
La renovación de la Unidad de Microbiología permitió optimizar los flujos internos, reforzar la bioseguridad y responder al creciente volumen de muestras procesadas por el recinto asistencial.
Fortalecer la calidad, seguridad y eficiencia de los diagnósticos es el objetivo de la remodelación de la Unidad de Microbiología del Laboratorio Clínico del Hospital de Santa Cruz.
El proyecto permitió optimizar los espacios de trabajo, reforzar la bioseguridad y mejorar las condiciones para el personal sanitario, en respuesta al aumento sostenido en la cantidad y complejidad de las muestras procesadas.
"Como dirección, impulsamos distintos proyectos y priorizamos la Unidad de Microbiología, porque impacta directamente en el quehacer médico y en la calidad de atención de nuestros pacientes. Al tener mejores condiciones, los exámenes son más seguros y precisos", destaca el doctor Sebastián Urzúa, director de la institución.
"El espacio que teníamos era reducido y no cumplía con las necesidades de los funcionarios para trabajar de manera adecuada. Mejorar los flujos era uno de los principales objetivos", indica el director técnico del Laboratorio Clínico y Unidad de Medicina Transfusional, César Rodríguez.
Con la remodelación ya finalizada, la unidad cuenta con una nueva distribución de espacios, incluyendo la reubicación del área administrativa y una ventanilla exclusiva para la recepción de muestras, lo que optimiza el flujo de trabajo y reduce desplazamientos innecesarios.
Cerca de 60 mil muestras son procesadas cada mes en el Laboratorio Clínico, que atiende diariamente entre 300 y 400 pacientes provenientes de las provincias de Colchagua y Cardenal Caro. Así, se consolida como centro de referencia para la red asistencial de O’Higgins.