El daño silencioso de la enfermedad renal
El control de la diabetes y la hipertensión sigue siendo clave para frenar su progresión. Especialistas insisten en la importancia de los chequeos periódicos para detectar alteraciones antes de que requieran terapias complejas.
Cambios en la orina, hinchazón en las piernas y rostro durante las mañanas, y cefaleas asociadas a la hipertensión o pérdida de apetito son algunas de las señales tempranas de una enfermedad que avanza de forma silenciosa: el daño renal.
Sus primeros síntomas pueden pasar desapercibidos. Cuando finalmente se vuelven evidentes, suele significar que se trata de una etapa avanzada.
"La enfermedad renal, en todo su espectro, da pocos síntomas y, generalmente, uno tiene que ser bien cuidadoso a la hora de pesquisarlos", asegura el doctor Claudio Fuentes, nefrólogo y jefe de la Unidad de Diálisis del Hospital de Antofagasta.
La diabetes y la hipertensión arterial son las principales causas de la enfermedad renal en Chile. De no ser controladas adecuadamente, pueden derivar en el deterioro progresivo de los riñones.
Para enfrentar este problema, los hábitos saludables son fundamentales. "Hidratación adecuada, mantener controlada la presión arterial, la diabetes, evitar el consumo de alcohol en exceso y mantener una vida activa", detalla Karla Riquielme, enfermera de la Unidad de Diálisis del hospital.
En el marco del Día Mundial del Riñón, la institución hace un llamado a fortalecer la prevención. Realizar un examen periódico permite detectar alteraciones antes de que aparezcan síntomas y, así, iniciar el tratamiento de forma oportuna.