Hasta 8 veces:
COVID-19 grave eleva el riesgo de desarrollar tuberculosis
Investigación chilena identificó que personas hospitalizadas por SARS-CoV-2 presentan mayor probabilidad de desarrollarla durante el año posterior a la infección.
A más de seis años del inicio de la pandemia, nuevas investigaciones continúan revelando sus efectos a largo plazo. Un estudio liderado por el centro Sentinet, desarrollado en conjunto por la Universidad Católica de Chile (UC) y la Universidad del Desarrollo (UDD), determinó que las personas que cursaron la patología tienen un riesgo hasta ocho veces mayor de desarrollar tuberculosis durante el año siguiente a la infección. Los resultados fueron publicados en la revista Nature Communications [1].
La publicación analizó información de más de 3,6 millones de adultos con diagnóstico confirmado de COVID-19 en Chile. Tras comparar a quienes requirieron hospitalización con aquellos que presentaron cuadros leves o moderados, los investigadores observaron una asociación significativa entre la enfermedad grave y la aparición posterior de tuberculosis.
Salvador Vargas-García, candidato a doctor en epidemiología UC y autor principal del estudio, explicó que "las infecciones virales severas pueden desregular la respuesta inmune y favorecer la reactivación de infecciones latentes", hipótesis que hasta ahora contaba con evidencia principalmente experimental y que este trabajo respalda mediante datos poblacionales de alta cobertura.
Por su parte, la infectóloga María Elvira Balcells, académica de la Facultad de Medicina UC e investigadora de Sentinet, señaló que la COVID-19 severa puede producir daño pulmonar e inmunológico persistente. A ello se suma el uso de corticosteroides para disminuir la mortalidad en pacientes graves, tratamiento que también puede incrementar la susceptibilidad a desarrollar infecciones como la tuberculosis.
El análisis mostró además que el mayor riesgo se concentra durante los primeros seis meses posteriores al alta, período compatible con la reactivación de una infección tuberculosa latente o con una progresión acelerada de la enfermedad. Asimismo, los investigadores observaron que las personas vacunadas contra SARS-CoV-2 presentaban un menor riesgo, lo que sugiere un efecto protector indirecto al prevenir cuadros graves de COVID-19.
Si bien los autores enfatizan que el diseño observacional del estudio no permite establecer una relación causal definitiva, sostienen que la consistencia de los resultados, su magnitud y la plausibilidad biológica respaldan una asociación clínicamente relevante entre ambas enfermedades.
Bibliografía:
[1] Vargas-García, S., García-García, L., García, C. et al. Risk of incident tuberculosis after severe COVID-19: a nationwide cohort study. Nat Commun (2026).
