Alimentación saludable en enfermedad renal crónica
La UCSC y el Hospital Las Higueras presentaron un libro con recetas para promover una dieta equilibrada y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Orientar a personas con enfermedad renal crónica (ERC), a sus familiares y equipos de salud es el objetivo de un texto elaborado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y el Hospital Las Higueras de Talcahuano.
Se trata del "Recetario Nefrosaludable", un innovador instrumento educativo que busca promover una alimentación equilibrada, accesible y culturalmente pertinente, facilitando la adherencia a las indicaciones nutricionales y contribuyendo a mejorar la calidad de vida de quienes sufren esta patología.
El recetario es resultado del proyecto "Retardando la progresión de mi enfermedad renal crónica, disfrutando de una alimentación nefrosaludable", liderado por la académica de la Facultad de Medicina UCSC, Mariel Lobos Farías, y desarrollado en conjunto con nutricionistas renales, estudiantes de nutrición y dietética y pacientes de la Unidad de Cuidado Renal Avanzado (UCRA) del recinto asistencial.
"A través de actividades prácticas y talleres, los propios pacientes pudieron preparar distintas alternativas culinarias. Ponemos a disposición este material como una herramienta concreta para apoyar una alimentación más equilibrada, con preparaciones accesibles y cercanas a su realidad", explicó la docente UCSC.
El "Recetario Nefrosaludable" reúne preparaciones adaptadas a los requerimientos de la ERC, incorporando información nutricional y recomendaciones prácticas. Su diseño considera el uso de alimentos disponibles en el mercado y combina criterios de salud con el placer de la cocina, desmitificando la idea de que una alimentación saludable es restrictiva o poco atractiva.
De acuerdo con el doctor Hans Müller Ortiz, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Las Higueras, "este trabajo colaborativo es tremendamente positivo y se alinea con el propósito del hospital, que es aportar a la salud renal de nuestra comunidad. Aquí participaron académicos, estudiantes, equipos clínicos y pacientes, lo que genera un círculo virtuoso que debemos fortalecer".