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https://www.savalnet.cl/mundo-medico/entrevistas/debemos-aportar-desde-lo-que-sabemos-hacer.html
13 Julio 2020

Dr. Claudio Rojas Cabello:

“Debemos aportar desde lo que sabemos hacer”

Cuando comenzaban los primeros contagios por COVID-19, creó diabetesonline.cl, sitio web que le ha permitido mantener contacto con sus pacientes y aportar a la comunidad desde su especialidad.

Las personas diagnosticadas con diabetes desarrollan una infección viral y tienen mayor probabilidad de tener complicaciones graves. Esta afección metabólica, en caso de no estar controlada compromete la capacidad del cuerpo para combatirla, lo cual puede dificultar significativamente la lucha contra el SARS-CoV-2 y conducir a un período de recuperación más largo.

El doctor Claudio Rojas es especialista en medicina interna, con más de 14 años de experiencia en atención de pacientes diabéticos de alta complejidad, además de poseer formación en medicina biorreguladora y terapia neural. Desde pequeño tenía ganas de ser médico, principalmente inspirado por su pediatra, quien lo cautivó con su forma de ser y ejercer la profesión.

La pandemia por coronavirus lo impulsó a encontrar nuevas formas de mantener el contacto con sus pacientes y aportar a quienes tienen dudas respecto a su afección y cómo abordarla, considerando el actual contexto.

En entrevista con SAVALnet explica el escenario que viven estos enfermos crónicos y cómo surge su querido proyecto: diabetesonline.cl.

- Doctor, ¿por qué los diabéticos son grupo de riesgo frente al SARS-CoV-2?

Esta es una enfermedad inflamatoria que se comporta como un estado de inmunodepresión. Solo considerando este último punto se explica el por qué tendrían mayor riesgo en caso de contraer COVID-19. Además, es relevante comprender el comportamiento del virus. Y desde esta perspectiva se pueden enumerar varios hitos: el primero es que este patógeno invade la mucosa pulmonar, la cual, si no está previamente sana, podría hacer que la enfermedad tenga un curso más grave. En ese sentido muchos pacientes poseen una condición pulmonar, por ejemplo, secundaria a una afección cardíaca por enfermedad coronaria o infartos previos, eso conduce a que el pulmón se defienda de manera más débil. Lo segundo es que los pacientes diabéticos suelen ser hipertensos, esto significa que existe desregulación del sistema renina angiotensina aldosterona. El virus utiliza la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2) y también puede haber mayor afectación por esa vía. 

Tercero, los diabéticos suelen tener disbiosis intestinal, al ser así, los que virus ingresan al sistema digestivo tienen mayor probabilidad de traspasar la mucosa, entrar en circulación y alojarse en el pulmón. Cuarto, el patógeno afecta la sensibilidad a insulina en el músculo y, tal vez, en el tejido adiposo, situación que el diabético ya tiene de base. Quinto, es sabido que también puede afectar las células beta del páncreas, provocando menor producción de insulina endógena. Eso, sumado a la falla que tiene de base el paciente diabético, es otro factor causal. Sexto, este grupo suele tener bajos niveles de vitamina D: esta es importante en la sensibilidad a la insulina y también tiene efecto directo en la regulación de la respuesta del macrófago, es decir, en un estado sano, la vitamina D hace que este tipo celular tenga mejor capacidad fagocítica y, a la vez, que genere una respuesta inflamatoria más controlada. Lo contrario sucede cuando esta es deficitaria. Y así podría seguir enumerando relaciones fisiopatológicas.

- ¿Cuál es la importancia de mantener las terapias en ellos?

La misma de siempre, el diabético permanentemente tiene mayor riesgo de muchas enfermedades en comparación a una persona sana. Debemos mantener el mejor control posible, para así reducir todos los riesgos que conocemos, sobre todo ahora que se suma la inmunocompetencia, que debemos cuidar.

- Hoy la telemedicina es una herramienta de mucha utilidad…

Fui un opositor a cualquier cosa que me alejara de una visión romántica de la medicina, es decir, el respeto irrestricto por la relación médico-paciente, en vivo y en directo, mirar a los ojos, examinar al enfermo. Todo era muy lindo, pero un día me dijeron que eso era un riesgo para todos. Un importante número de gente tuvo miedo de salir, incluso de ir al médico. Entonces quedé en una encrucijada, tenía dos opciones: hacer nada y esperar, con el riesgo que los pacientes se agaravaran, o bien, realizar algo que aunque no estaba dentro de mis patrones pudiera ayudar. Opté por lo segundo y surgió mágicamente la telemedicina. 

En el hospital me dijeron, “suspende el poli y haz algo”. Bueno, hice un protocolo de atención telefónica que sinceramente no creía fuera a resultar, pero luego me di cuenta que podía hacer cambios efectivos en la terapia, y comprendí que estas modificaciones y mejoras podían ser más satisfactorias mientras más conciencia y rigurosidad con su propio cuidado tenía el paciente. Otro hecho digno de mencionar es que muchos de ellos me han expresado sinceros agradecimientos porque sienten que su médico no los ha abandonado. Y no puedo describir cuán satisfactorio ha sido eso. Así pasé de ser un opositor ideológico a un férreo defensor de esta modalidad, sin desconocer, lógicamente, las limitaciones que tiene. 

- ¿Por qué el paciente diabético en estos momentos debiese optar por la telemedicina?

Por evitar la exposición que significa salir de su casa. Ahora bien, la telemedicina en este grupo de personas puede ser usada como tamizaje, es decir, a través de ella el médico ha de saber reconocer cuándo es imprescindible que el paciente vaya a la consulta de manera presencial. Confío en que, a poco andar, las mismas personas podrán discriminar cuándo acudir físicamente o utilizar esta alternativa para sus controles. Es decir, si no hay “novedades” corporales, todo lo que sea control de glucemia, exámenes de laboratorio, recomendaciones de terapia, alimentación y atenciones psicológicas podrán ser atendidas por esta nueva modalidad.

- Usted impulsó el sitio web diabetesonline.cl cuando recién comenzaba la pandemia. ¿Cómo surge el proyecto?

Cuando todo esto comenzó tuve que cerrar mi consulta y me quedó algún tiempo libre para pensar. Observé que muchos colegas se enfrascaron en aprender ventilación mecánica y tratar pacientes con COVID-19, pese a que no estaban relacionados con medicina intensiva o infectología. En lo personal tuve otra forma de parecer y me dije: todos los médicos tenemos la obligación de aportar desde lo que sabemos hacer, porque esta enfermedad tiene tantas aristas que todos somos necesarios. Por ejemplo, un psiquiatra, qué podría hacer reaprendiendo ventilación mecánica si el impacto sobre la salud mental es enorme, creo que su aporte es mucho más valioso y necesario desde su especialidad que como intensivista. 

En ese afán, primero comencé creando un formulario de Google donde la gente que me necesitara debía responder una serie de preguntas para luego indicar en qué podría ayudarle, a poco andar me encontré con limitaciones como el número de preguntas, no toda la gente tenía una cuenta gmail asociada, en fin, muy engorroso. Tras eso entendí que necesitaba hacer un sitio web, el único inconveniente que tenía era que no sabía cómo se hacía, pero me tomé el tiempo y disposición de ver muchos tutoriales, foros e información de cómo se construye una página. También pensé en el nombre, compré el dominio, luego el hosting, unirlos para subirlos a la web, y luego el diseño, contenido, formularios, agenda, etc. Todo tiene detrás unos cuantos tutoriales y mucha dedicación. 

Con esto de estar encerrado uno se aburre, pero es una crisis y es en ella donde surge la inventiva y se desarrolla lo mejor de nosotros. Así, quise hacer de este sitio web un espacio donde la gente pueda encontrar soluciones a sus problemas como diabéticos, ese era un objetivo central. No obstante, se fueron dando otras cosas, como que los contenidos y lo que hago como médico no solo es útil para aquellos con esta patología, sino que a quienes tienen obesidad, hipertensión, dislipidemias, y enseguida me di cuenta que también podría servir para evitar que las personas enfermen y así le he ido dando un rol más preventivo. Además, el diabético no vive solo, tiene hijos, padres, hermanos, que si no tienen esta afección, están a tiempo de cambiar el rumbo para evitar la aparición de la enfermedad o que se manifieste de manera más tardía. Una visión que tengo, aunque ambiciosa, es que no haya más diabéticos en el mundo. Creo que este sitio es un paso en esa dirección. Pero no todo es contenido, también lo diseñé para que sea una verdadera clínica online donde habrá espacio para otros profesionales que estén en esta sintonía, de modo tal que el paciente pueda resolver todas sus necesidades en un solo lugar.

- ¿Cómo ha sido la experiencia de actualizarla?

Difícil y entretenido, lo he hecho todo solo, para bien o para mal. Por ahora ha sido para mal, porque cuando veo las métricas de la página hay pocas visitas. Pero luego averigüé y es un proceso normal, entonces eso me obligó a descubrir el por qué y cómo hacer para posicionar la página en los primeros lugares de Google. Estoy en eso, por ahora apelo a que los amigos la compartan y hablen de este proyecto. En la medida que tenga retroalimentación, me dará nuevos bríos para seguir en esto. Ahora estoy en busca de nutricionistas, psicólogos, profesores de educación física y kinesiólogos que tengan una variante online para sumarse.

- Algún mensaje que quisiera enviar para cerrar esta entrevista…

Que los chilenos entiendan que estamos viviendo, quizás, la peor crisis colectiva que nos ha tocado enfrentar en nuestras vidas, que solo es asunto de solidaridad verdadera, es decir, saber que mi proceder puede determinar que un otro viva o muera. Es una prueba a la conciencia, me refiero a que no puedes sentirte orgulloso porque saliste a la calle en cuarentena y no te pillaron. Que no es un asunto de ventiladores mecánicos ni camas críticas en los hospitales, ni de médicos, se trata de reducir el riesgo de contagio. Que no es tarea de un ministro ni de un presidente, ellos no saben todas las cosas, nosotros sí sabemos que sea lo que sea, nuestra mejor colaboración es quedarnos en casa tanto como sea posible. Que es un tema de política entendida como la ciencia de lo posible, de la razón. Que tenemos que sacar lo mejor de cada uno de nosotros para enfrentar lo que viene pospandemia, pues serán tiempos difíciles, pero de nosotros depende nuestro destino y no tenemos tiempo para perderlo en cosas superfluas.

Por María Ignacia Meyerholz L. 

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