Uso prolongado de IBP no se asocia con riesgo de cáncer gástrico
A pesar de preocupaciones previas, un análisis multinacional demuestra que no existe una relación significativa, proporcionando tranquilidad a los pacientes que requieren tratamiento a largo plazo.
La prevalencia del cáncer gástrico lo posiciona como una de las neoplasias más comunes a nivel global, siendo el adenocarcinoma la forma más prevalente. La infección por Helicobacter pylori se identifica como un factor de riesgo significativo, mientras que el tratamiento con inhibidores de la bomba de protones (IBP), utilizado principalmente para la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), ha sido sugerido como un posible factor de riesgo de la enfermedad desde su introducción en la década de 1980.
El objetivo de este estudio, liderado por el Dr. Jesper Lagergren del Instituto Karolinska en Suecia, fue dilucidar si el uso prolongado de IBP se asocia con un aumento en el riesgo de adenocarcinoma gástrico.
Se diseñó un estudio de casos y controles, integrando datos recogidos entre 1994 y 2000 de registros nacionales de Finlandia, Dinamarca, Islandia, Noruega y Suecia. Se incluyeron 17.232 casos de adenocarcinoma gástrico no cardial, emparejados con 172.297 controles por edad, sexo y país. Se analizó el uso de estos fármacos de forma prolongada (más de un año), excluyendo los 12 meses previos a la fecha de diagnóstico (en casos) o inclusión (en controles). Los resultados se ajustaron por variables como el tratamiento de H. pylori, enfermedades asociadas al consumo de tabaco y alcohol, y condiciones metabólicas.
El uso prolongado de IBP se observó en 1.766 casos (10,2%) y en 16.312 controles (9,5%). Los hallazgos revelaron que no había asociación significativa entre el uso extendido de IBP y el adenocarcinoma gástrico (OR= 1,01; IC 95%: 0,96-1,07). De la misma forma, la administración de antagonistas del receptor de histamina-2 (ARH2) mostró un resultado similar (OR= 1,03; IC 95%: 0,86-1,23). Se identificaron múltiples fuentes de error en estudios previos que podrían haber resultado en asociaciones falsas, tales como la inclusión de usuarios recientes de IBP.
En conclusión, este estudio evidencia que el uso prolongado de IBP no se relaciona con un aumento en el riesgo de adenocarcinoma gástrico. Los hallazgos son valiosos para facilitar una mejor toma de decisiones clínicas en la administración de estos medicamentos.
Fuente bibliográfica
Long term use of proton pump inhibitors and risk of stomach cancer: population based case-control study in five Nordic countries
Duru O, et al.
BMJ 2026; 392:e086384