Beneficios y consideraciones del ajo para tratar la hipertensión
Su consumo prolongado disminuye de forma significativa la presión arterial, principalmente en adultos de mediana edad y con sobrepeso. Sin embargo, se deben tener en cuenta los posibles efectos gastrointestinales.
La hipertensión se considera un importante factor de riesgo para diversas enfermedades cardiovasculares. Su prevalencia ha generado un interés creciente en métodos de tratamiento no farmacológicos. Uno de los remedios tradicionales que ha cobrado relevancia es el ajo, conocido por sus posibles efectos antihipertensivos.
El objetivo de este estudio, liderado por el investigador Yiyue Tang de la Universidad Médica de Zunyi en China, fue realizar un metaanálisis sobre la seguridad y eficacia del consumo prolongado de ajo como tratamiento adyuvante para la hipertensión, con el fin de proporcionar evidencias científicas que respalden su aplicación clínica.
Esta revisión sistemática y metaanálisis se llevó a cabo siguiendo las directrices PRISMA. Se realizaron búsquedas exhaustivas en bases de datos como PubMed y Cochrane hasta mayo de 2025. Se incluyeron estudios en los que pacientes hipertensos recibieron ajo u otros productos derivados, en comparación con medicaciones convencionales o placebos. En total, se consideraron 10 ensayos controlados aleatorizados con participantes de entre 52 y 71 años y diferentes regímenes de dosificación de ajo.
Se encontró que el grupo de intervención con ajo mostró una reducción significativa en la presión arterial sistólica (PAS) de −4,21 mmHg (IC 95%: −5,74 a −2,69; P<0,001) y diastólica (PAD) de −3,13 mmHg (IC 95%: −4,42 a −1,84; P<0,001). Además, el colesterol HDL aumentó significativamente (0,31; IC 95%: 0,03 a 0,59; P= 0,03), y los niveles del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) disminuyeron (−0,38; IC 95%: −0,72 a −0,04; P= 0,03).
Los subanálisis revelaron que la dosis óptima de la S-alil cisteína (SAC) de 2,4 mg y una duración del tratamiento de ocho semanas fue principalmente efectiva en personas de 50 a 60 años y con sobrepeso. Si bien la incidencia de efectos adversos fue levemente mayor en el grupo de intervención, estos fueron considerados no significativos, siendo las molestias gastrointestinales y el mal aliento los más comunes.
En resumen, el consumo de ajo puede ser un complemento efectivo en la reducción de la hipertensión para ciertas poblaciones, particularmente adultos de mediana edad y con sobrepeso. Sin embargo, su impacto general sería limitado, y se deben tener en cuenta los posibles efectos gastrointestinales. Esta investigación destaca la importancia de evaluar intervenciones no farmacológicas para tratar esta condición y sugiere la necesidad de estudios adicionales para establecer su eficacia a largo plazo.
Fuente bibliográfica
Meta-analysis on the safety and efficacy of long-term garlic consumption as an adjunctive treatment for hypertension
Tang Y, et al.
Frontiers in Nutrition (2025); 12:1656809