Unidad especializada mejora atención a víctimas de agresión sexual en La Serena
Con un enfoque centrado en la persona, la iniciativa busca garantizar atención integral en un solo lugar, resguardando la confidencialidad y promoviendo un acompañamiento especializado desde el primer momento.
En 2025, la región de Coquimbo registró que el 81,85% de las agresiones sexuales tuvo como víctimas a mujeres y que el 69,18% afectó a menores de 18 años. En el Hospital de La Serena, fueron 170 las atenciones vinculadas a estos casos.
La violencia sexual impacta profundamente la salud física, emocional y social, tanto a corto como a largo plazo. En etapas de niñez o adolescencia, incluso puede alterar el desarrollo y dejar secuelas permanentes.
Para enfrentar esta realidad, la Unidad Clínico Forense de la institución serenense cuenta con infraestructura exclusiva y protegida, equipamiento especializado y un equipo interdisciplinario con formación específica.
"Es un espacio único; si llega una víctima, niño, niña, adolescente, adulto o adulta, será atendida en este mismo lugar. La idea es que todo ocurra en un solo espacio, desde la acogida inicial hasta la entrega de primeros auxilios psicológicos, favoreciendo una atención oportuna, contenida e integral", destaca Andrea Cavero, gestora de Cuidados de Matronería.
"Aquí no solo abordamos el resguardo de la salud sexual y reproductiva, también brindamos contención y primeros auxilios psicológicos, que son fundamentales frente a experiencias tan traumáticas como las que viven las personas que llegan a nuestra unidad", detalla Claudia Hernández, trabajadora social y magíster en derecho de familia.
Una vez ocurrido el ataque, la víctima puede acceder a evaluación, cuidados de salud sexual, acompañamiento emocional, seguimiento y derivación a redes de apoyo. El servicio pone foco en la confidencialidad y el respeto por la autonomía, evitando forzar relatos y priorizando el bienestar de la persona.
La creación de esta unidad representa un cambio de paradigma, donde se avanza hacia un entorno preparado para entregar una atención integral, con menor fragmentación y riesgos de revictimización.