Llamado a utilizar con cautela la inteligencia artificial en salud
El uso creciente de aplicaciones y plataformas digitales para consultar síntomas y exámenes abre oportunidades, pero especialistas advierten que no reemplazan la evaluación médica.
La inteligencia artificial (IA) se ha integrado de manera progresiva en la vida cotidiana y el ámbito sanitario no ha quedado al margen. Cada vez más personas recurren a herramientas digitales para orientar síntomas, interpretar resultados o buscar una primera aproximación antes de acudir a un centro asistencial. Sin embargo, expertos subrayan que estas tecnologías deben entenderse como un complemento y no como un sustituto del acto médico.
Investigaciones internacionales han demostrado que algunos sistemas de IA pueden alcanzar niveles de precisión comparables a especialistas en áreas como dermatología e imágenes diagnósticas. Aun así, su desempeño puede disminuir cuando se aplican en poblaciones distintas a aquellas con las que fueron entrenados, lo que plantea desafíos en términos de validez y seguridad clínica.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que la implementación de estas tecnologías debe desarrollarse bajo marcos éticos y regulatorios sólidos, garantizando protección de datos, transparencia y trazabilidad en las decisiones automatizadas.
Uno de los principales peligros es la autointerpretación de síntomas sin la adecuada contextualización médica. El doctor Carlos Núñez Toledo, especialista de Cordillera Interclínica, explica que estas plataformas funcionan sobre probabilidades estadísticas y no siempre integran antecedentes personales complejos ni factores de riesgo individuales.
"El diagnóstico no es solo un cálculo de probabilidades. Requiere análisis clínico, examen físico y conocimiento del contexto del paciente", sostiene el especialista, quien advierte que basar decisiones exclusivamente en una aplicación puede incrementar el margen de error.
Otra preocupación es la posible postergación de consultas médicas. Si una herramienta digital minimiza síntomas relevantes, la persona podría retrasar una evaluación que resulta clave para su pronóstico, especialmente en patologías cardiovasculares, oncológicas o infecciosas.
También plantea desafíos en materia de protección de datos. El doctor José Ondarza, de Los Leones Interclínica, enfatiza que la información es altamente sensible y debe resguardarse bajo estándares estrictos de confidencialidad. Cuando los datos se ingresan en plataformas externas, es fundamental conocer cómo se almacenan y procesan.
"El diagnóstico es un acto clínico que integra antecedentes, examen físico, contexto y juicio profesional", subraya el doctor Ondarza, insistiendo en que la tecnología debe estar al servicio de la medicina y no reemplazarla.