Liderazgo académico impulsa cambios en la formación clínica
Especialistas internacionales se reunieron para analizar nuevas herramientas destinadas a fortalecer la enseñanza, el desarrollo de equipos y la preparación de los futuros profesionales.
El liderazgo académico se posicionó como un elemento clave para transformar la educación clínica durante la III Jornada Internacional en Docencia Clínica, organizada por el Centro de Desarrollo Educacional de la Facultad de Medicina Clínica Alemana-Universidad del Desarrollo, junto al Departamento de Desarrollo Académico e Investigación de Clínica Alemana Santiago. La actividad reunió a profesionales de la salud, docentes, residentes y estudiantes en torno a los desafíos actuales de la formación sanitaria.
El encuentro abordó aspectos como comunicación efectiva, retroalimentación, seguridad psicológica y desarrollo de equipos, mediante conferencias, mesas redondas y talleres prácticos. Uno de sus principales planteamientos fue reconocer que el docente clínico puede ejercer liderazgo incluso sin ocupar cargos formales, influyendo directamente en la formación de nuevos profesionales y en la cultura de las instituciones.
La conferencia inaugural estuvo a cargo de la doctora Elena Fuentes-Afflick, directora científica de la Asociación de Facultades de Medicina de América, EE. UU., quien analizó estrategias para fortalecer la colaboración entre universidades y sistemas de salud. Desde la experiencia estadounidense, destacó el papel del liderazgo académico para articular investigación, educación médica y atención centrada en las personas.
También participaron el doctor Klaus Püschel, director del Centro de Educación Médica y Ciencia de la Salud de la Universidad Católica, y la enfermera universitaria Sonia Abad, directora de Enfermería de Clínica Alemana Santiago, quienes abordaron experiencias destinadas a fortalecer el liderazgo clínico-educativo.
Durante su visita a Chile, Fuentes-Afflick además sostuvo encuentros con autoridades, especialistas y estudiantes, valorando especialmente el modelo de colaboración entre la universidad y el sistema de salud. En este contexto, planteó que el liderazgo no corresponde exclusivamente a una condición innata, sino que puede enseñarse, practicarse y desarrollarse.
La jornada concluyó con talleres orientados a generar ambientes seguros para el aprendizaje y el cuidado de los pacientes, reforzando la necesidad de que quienes participan en la formación clínica cuenten con herramientas para liderar procesos de cambio y mejora continua.