La Serena refuerza la humanización de los cuidados al final de la vida
La iniciativa del Hospital de La Serena contempla acompañamiento permanente, preparación de los equipos clínicos y orientación a las familias, con énfasis en la dignidad y el alivio de los síntomas.
Código Lila es el protocolo implementado por el Hospital de La Serena para brindar una atención digna y facilitar el acompañamiento de los pacientes hospitalizados en la etapa final de la vida junto a sus seres queridos.
Se trata de un pase especial que permite a familiares y personas significativas acompañar al paciente durante las 24 horas del día, resguardando las condiciones clínicas y de seguridad necesarias.
El protocolo prepara a los equipos para abordar esta etapa, orientar a las familias y priorizar el confort del paciente y el alivio de sus síntomas. Como señal identificatoria, una mariposa lila se instala en las unidades y servicios clínicos donde se encuentra la persona que atraviesa este proceso.
"Se pretende empezar a sostener la vida y acompañar en los momentos finales, no desde la terapia, sino más bien desde el confort, desde la seguridad, desde cuidar, desde sentir que esa persona es escuchada en sus necesidades últimas", detalla Myriam Cruz, referente de Humanización de la institución serenense.
El acompañamiento a las familias también es fundamental e incluye la preparación para la despedida y acciones orientadas a resguardar la dignidad de la persona fallecida. Para ello, el hospital ha desarrollado una capacitación que alcanza a cerca del 80% de los servicios clínicos.
"Por más avance tecnológico que tengamos y que los procesos cada vez requieran de más apoyo en ese ámbito, lo que finalmente va a prevalecer es el accionar humano. Debemos prestar especial atención a la humanización de nuestros procesos hacia los pacientes, hacia la familia, el entorno y la comunidad", asegura Iván Marín, director del establecimiento.
En el marco del Mes de los Cuidados Paliativos, también se realizó el concurso "150 palabras para acompañar", que reunió 26 microrrelatos de funcionarios, familiares y cuidadores que serán exhibidos durante el mes de octubre.
Estas iniciativas se suman al trabajo cotidiano de los equipos sanitarios, que brindan cuidados paliativos a personas con enfermedades graves o terminales, incluidas aquellas de origen no oncológico, y acompañan a sus familias en las distintas etapas de la enfermedad.