Investigación traslacional fortalece formación de científicos en epilepsia
Académicos de la U. Católica participaron en una iniciativa que promueve la integración entre investigación básica y práctica clínica, con el objetivo de acelerar el desarrollo de conocimiento aplicable al cuidado de personas con la patología.
Reducir la distancia entre los descubrimientos de laboratorio y la atención de pacientes fue el propósito de un programa internacional impulsado por la Comisión de Neurobiología de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE), cuyos resultados fueron publicados recientemente en la revista Epilepsia Open. La iniciativa permitió que investigadores dedicados a las ciencias básicas realizaran una inmersión en unidades clínicas especializadas, favoreciendo una comprensión más profunda de los desafíos diagnósticos y terapéuticos que plantea esta enfermedad.
El proyecto reunió a especialistas de 21 centros pertenecientes a 18 países de los cinco continentes, constituyéndose en una de las primeras experiencias de alcance global enfocadas en fortalecer la investigación traslacional mediante el intercambio directo entre científicos y equipos clínicos.
Chile formó parte de esta red internacional a través de los doctores Rodrigo Henríquez y Reinaldo Uribe, académicos e investigadores del Departamento de Neurología de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica. Su participación refleja una línea de trabajo que ambos han impulsado por años, basada en la colaboración permanente entre distintas disciplinas para abordar problemas complejos de salud.
Desde esa perspectiva, el programa promueve un modelo de investigación en el que neurólogos, neurocirujanos, neurocientíficos, ingenieros, bioingenieros, psicólogos, físicos y otros especialistas aportan desde sus respectivas áreas de conocimiento para desarrollar soluciones con impacto clínico. Esta interacción permite que las preguntas surgidas en la práctica asistencial orienten nuevas líneas de investigación, al mismo tiempo que los avances científicos encuentran una aplicación más rápida y efectiva en beneficio de los pacientes.
Los impulsores de la iniciativa destacan que este tipo de formación no solo favorece la generación de proyectos colaborativos, sino que también contribuye a acelerar la transferencia del conocimiento, fortaleciendo el vínculo entre la ciencia y la medicina clínica como un elemento esencial para enfrentar los desafíos actuales de la epilepsia.
Créditos: Medicina UC