El impacto de las bebidas energéticas en el corazón infantil
Aunque suelen asociarse al estudio, el deporte o la recreación, estos productos no son inofensivos para los menores y pueden representar un riesgo para su salud cardiovascular.
La cafeína, taurina y otros estimulantes que activan el sistema nervioso están presentes en las bebidas energéticas, lo que puede provocar un aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial.
Estos componentes ya son estresantes para el corazón adulto, por lo que para un organismo en crecimiento pueden tener un impacto aún mayor y representar un riesgo para la salud cardiovascular.
En este contexto y en el marco del Mes del Corazón, el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río hace un llamado a evitar su consumo.
"Muchas veces se perciben como bebidas de sabor o de uso recreativo, pero en realidad son productos estimulantes. Un niño no necesita bebidas energéticas para estudiar, hacer deporte o mantenerse despierto", aseguran especialistas de la institución.
En menores con una condición cardíaca no diagnosticada, consumir estas bebidas puede favorecer arritmias, palpitaciones, dolor en el pecho, mareos o incluso manifestaciones más graves. Ante la aparición de algún síntoma, se aconseja consultar de forma oportuna en un servicio de salud.
Para las familias, las principales recomendaciones son no ofrecer bebidas energéticas a niños ni adolescentes, preferir agua o bebidas sin cafeína para la hidratación diaria y conversar sobre los riesgos asociados a estos productos.
Se trata de medidas simples para proteger el corazón infantil y prevenir desde temprano la exposición innecesaria a sustancias estimulantes.