Autocuidado femenino y prevención cardiovascular
Especialistas advierten que muchas mujeres continúan postergando su salud, lo que influye en la detección tardía de ciertas patologías.
Tras la conmemoración del Día Internacional de la Mujer —fecha que impulsa debates sobre derechos, equidad y desafíos sociales— se hizo un llamado especial a poner foco en el bienestar físico de la población femenina.
Diversos especialistas coinciden en que, debido a múltiples responsabilidades familiares, laborales y sociales, muchas relegan su propio cuidado y retrasan controles médicos preventivos.
De acuerdo con cifras registradas por Interclínica, en 2025 las atenciones de urgencia por infarto agudo al miocardio aumentaron 38% en comparación con 2024. Aunque los hombres concentraron el 64,3% de los casos, el 35,7% correspondió a mujeres. Además, el número de ingresos femeninos creció 34% en un año, lo que evidencia un fenómeno que requiere mayor conciencia sanitaria.
El doctor Manuel González, Director Médico Corporativo, explica que durante décadas predominó la percepción de que los eventos coronarios afectaban principalmente a varones. "Esa creencia generó que muchas mujeres no identificaran las señales de alerta o demoraran en acudir a evaluación médica", señala. Hoy se sabe que la sintomatología puede manifestarse de manera distinta, con molestias torácicas atípicas, fatiga intensa o sensación de malestar general.
Factores como estrés prolongado, presión arterial elevada, diabetes, tabaquismo y escasa actividad física incrementan la probabilidad de desarrollar patologías cardíacas. Por ello, los especialistas subrayan la importancia de incorporar medidas preventivas de forma sistemática, entre ellas chequeos periódicos, ejercicio regular, descanso adecuado y consulta oportuna ante cualquier signo inusual.
Para el doctor González, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer también puede transformarse en una oportunidad concreta para priorizar la salud personal. Programar exámenes pendientes, revisar antecedentes familiares y adoptar hábitos protectores constituyen acciones clave para reducir el impacto de enfermedades cardiovasculares en la población femenina. "Cuidar el propio bienestar no es un acto de egoísmo, sino una decisión necesaria para vivir más y mejor", concluye.