Boletín HCSBA

la complejidad de la unidad clínica donde se encuentra el paciente. Por ejemplo, la interacción farmacodinámica entre fentanilo, benzodiazepinas o barbitúricos será casi imposible de observar en un contexto de sala básica de hospitalización pediátrica, pero en una UCIP podrá volverse mucho más prevalente, por el uso de sedoanalgesia. Teniendo esto en consideración y con los antecedentes descritos, el título de “interacciones más frecuentes” queda muy sujeto a la realidad empírica de cada lugar donde se encuentre el paciente pediátrico. En nuestro país carecemos de estudios observacionales que nos den información de frecuencia de uso de medicamentos, prevalencia o incidencia de reacciones adversas a medicamentos (RAM) e interacciones fármaco-fármaco en el paciente pediátrico. Pero se cuenta con bastante literatura a nivel internacional. Se señalan como grupos farmacológicos más comúnmente prescritos en el paciente pediátrico los antimicrobianos de uso sistémico, agonistas beta 2, antihistamínicos, corticoides, psicoestimulantes y anticonceptivos hormonales en adolescentes4–7. Se enfocará en algunos medicamentos o grupos de medicamentos con el fin de otorgar un orden de lectura, pero en ciertos grupos se incluirán medicamentos que no pertenecen al mismo, pero que, por su mecanismo de interacción, son atingentes de incluir. AINES Los antiinflamatorios no esteroidales (AINES) son medicamentos ampliamente utilizados en pacientes de todos los rangos etarios. La interacción entre 2 o más AINES es evidente por su mecanismo farmacológico (inhibición de COX 1 y 2)8; ibuprofeno + ketorolaco o ácido acetilsalicílico puede aumentar el riesgo de lesiones, sangrado y perforación gastrointestinal9. Esta interacción se presenta también en uso concomitante con corticoides como prednisona o dexametasona10. Hidrato de cloral, medicamento bastante utilizado en el paciente pediátrico para sedación y acople a AVNI, per se ya es un irritante gastrointestinal y en administración concomitante con los medicamentos descritos, puede aumentar aún más el riesgo de perforación gastrointestinal11. Los efectos de sangrado gastrointestinal son una interacción frecuente con el uso de terapia anticoagulante oral o parenteral (antagonistas de vitamina K, Anticoagulantes orales de acción directa o DOACs, heparinas de bajo peso molecular). Se recomienda evitar el uso concomitante, prefiriendo paracetamol en control de fiebre y/o dolor, pero de tener que usar AINES y anticoagulantes, se sugiere usar la dosis más baja posible del analgésico, o utilizar un inhibidor de bomba de protones como omeprazol, para reducir este riesgo12. AZOLES Los antifúngicos de la familia de los azoles, como fluconazol, voriconazol e isavuconazol son conocidos inhibidores enzimáticos del citocromo p450, isoenzimas CYP3A4, 2C9, 2C19 e incluso algunas de fase II. Esto implica que interaccionan con múltiples medicamentos metabolizados por dichas vías, por regla general, aumentando 05 junio 2026. Volumen 25 - N°89

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