Boletín HCSBA

• TEMA 3 • DETECCIÓN TEMPRANA DE LA PARÁLISIS CEREBRAL EN NIÑOS. Dra. Marcia Segovia, Fisiatra Infantil. Hospital Clínico San Borja Arriarán. La parálisis cerebral (PC) es un grupo de trastornos que afectan el movimiento y la postura debido a un daño en el cerebro en desarrollo, ya sea antes, durante o poco después del nacimiento. Su diagnóstico es clínico, realizado en base a una combinación de signos y síntomas neurológicos. Tradicionalmente se detectaba en pacientes entre los 12 y 24 meses de edad, esto significaba un diagnóstico tardío por lo que no recibían tratamiento en el momento en que más se podrían beneficiar. Ahora es posible detectarlo de manera precoz y precisa, utilizando una combinación de herramientas de evaluación estandarizadas, que permiten una intervención temprana y oportuna, cuando son posibles las mayores ganancias gracias a la neuroplasticidad. El seguimiento conservador de “esperar y ver” no es una buena práctica cuando existen indicadores claros del punto de vista clínico, especialmente en contextos donde la ausencia de una etiqueta diagnóstica impide que el lactante acceda a la intervención temprana recomendada. Existe suficiente evidencia que el diagnóstico tardío empeora la salud mental de las familias y que la falta de intervención temprana intensa puede restringir las ganancias motoras y cognitivas del bebé. La neurociencia ha demostrado que el desarrollo cerebral y la progresión del sistema motor continúan en el período postnatal, impulsados por la actividad de la corteza cerebral. El movimiento activo y la intervención temprana son esenciales para evitar pérdidas de conexiones corticales y en consecuencia funciones motoras. La evaluación neurológica es una de las piedras angulares en la identificación y seguimiento de la población de alto riesgo en parálisis cerebral; una de las herramientas más estudiadas en la literatura científica es la Hammersmith Infant Neurological Examination (HINE), una evaluación cuantificable, de fácil utilización y diseñada para niños entre 2 y 24 meses de edad. HINE fue diseñada en los años 80 por la Dra. Lilly Dubowitz para proporcionar un abordaje estandarizado del examen neurológico del niño y fue desarrollada en 1999 por Haataja et al. Está compuesta por 26 ítems con 5 secciones puntuables: nervios craneales, postura, movimientos, tono y reflejos. Tiene 2 secciones, que no se califican, que documentan los hitos del desarrollo y la edad en que se lograron además de un registro de la capacidad de respuesta e interacción del niño. Para la función neurológica cada ítem se puntúa individualmente (de 0 a 3) de acuerdo con las descripciones y los diagramas ilustrativos, por lo que la puntuación total puede variar desde una mínima de 0 a una máxima de 78 puntos. El examen es fácil de completar en 5 a 10 minutos, idealmente se realiza en cuna o cama y está validado para niños de término a prematuros de 6 a 18 meses en términos de puntaje óptimos y predicción del resultado motor grueso. Tiene un importante valor predictivo, sumado a su menor tiempo de administración, es accesible y se necesitan pocos materiales con respecto a otras evaluaciones 20 junio 2026. Volumen 25 - N°89

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